martes, 20 de febrero de 2018

La Historia de la Plaza Mayor de Madrid

Este año se está celebrando el IV Centenario de la Plaza Mayor de Madrid, por ese motivo hoy queremos contaros un poquito sobre ella.

La Plaza Mayor estaba situada en el arrabal de Santa Cruz, por lo que en sus orígenes fue conocida como la plaza del Arrabal. La plaza estaba formada por un mercado bajo los soportales de las casas de los comerciantes, la mayoría judíos, que vivían allí. La plaza se encontraba fuera del recinto amurallado de la ciudad por lo tanto no había que pagar la tasa comercial por la venta de mercancía, así estas mercancías resultaban mucho más baratas, convirtiéndose en poco tiempo en una de las plazas más frecuentadas por los madrileños debido al gran movimiento de mercaderes y compradores.

En el año 1.463, Enrique IV (hermano de Isabel la Católica) celebraba ferias todos los meses en Madrid, las cuales terminaron por trasladarse a la que ya era la famosa plaza del Arrabal. Poco a poco fue adquiriendo un aspecto más urbano.

En 1.561, Felipe II convirtió a Madrid en la capital de su imperio. En ese momento la plaza pasó a convertirse en un foco de atracción de la vida comercial y social de Madrid. Debido a la importancia que iba tomando esta plaza, el rey encargó a Juan de Herrera, un cambio de imagen para esta, dándole un aire majestuoso, con mayor amplitud y dignidad. En 1.591 ya empezaba a conocerse como la Plaza Mayor. Esta tarea fue acabada por Juan Gómez de Mora tras el encargo de “cuadrar la plaza”, con una duración de dos años e invirtiendo un total de 900.000 ducados en su construcción.

Los comercios se situaban en los soportales con la siguiente distribución: en el poniente debían estar los paños, meridional, carnicería junto a cáñamo y sedas, levante estaba quincalla, manteros y zapateros y en el norte la casa de la panadería, sedas e hilos.

Su inauguración oficial se produjo el 15 de julio de 1.620 con la beatificación de San Isidro.
Pero no todo ha sido tan bonito para nuestra Plaza Mayor ya que ha estado marcada por tres grandes incendios, en 1.631, 1.672 y en 1.790. Este último fue el más devastador y arraso prácticamente con toda la plaza, teniendo que ser reconstruida por Juan de Villanueva, el cual realizó algunos cambios en la estructura. Las labores de reconstrucción y rehabilitación no acabaron hasta el año 1.854 por Juan José Sánchez Pescador, Antonio López Aguado y Custodio Moreno. Perdió la función de lugar de espectáculos pero se convirtió en un jardín a la francesa, con grandes jardines y fuentes. Además se colocó en el centro la estatua de Felipe III, hasta entonces ubicada en la Casa de Campo.

En 1.877 albergó las cabeceras de algunas de las principales líneas de tranvía de la ciudad hasta 1.956.
Durante los años sesenta se realizaron unas profundas reformas en las cuales desaparecieron las zonas ajardinadas, entre otros cambios, recuperándose la imagen del primer proyecto.

Actualmente la Plaza Mayor es uno de los lugares más emblemáticos de Madrid y uno de los favoritos de los madrileños y turistas. Y sigue siendo escenario de muchos eventos importantes de la ciudad.