miércoles, 4 de abril de 2018

El lado oscuro de Madrid: parte primera


Hoy vamos a descubrir la parte más oscura de Madrid, o sea la de sus leyendas e historias misteriosas.

  • Cerca de la academia, en calle del Arenal, se cuenta que hay dos fantasmas:
El primero se supone que pasea por el teatro Joy en la calle Arenal 11. Todo empezó en los años 20 del siglo pasado, cuando dos directores jóvenes con talento, Alfredo Vidal y Antón de Olmet, se disputaban el cartel de la marquesina. Vidal primero estrenó y fracasó. Además rondaba a una dama que viendo su fracaso sedujo a Olmet que estaba a punto de estrenar su obra. Vidal se puso muy celoso del éxito artístico y amoroso de su rival, así que se presentó en los ensayos y le disparó en el estómago. El pobre Olmet se quedó desangrándose en los brazos de su amada y se murió. Vidal fue condenado a tres años de cárcel pero la condena de Olmet ha sido más larga vagando por el teatro.


El segundo fantasma pasea por el templo de San Ginés, en la calle Arenal 13. En el 1353, en este Iglesia, dos ladrones robaron todo lo que pudieron. De repente se dan cuenta que había un hombre anciano que rezaba. Los ladrones lo mataron con violencia. Al día siguiente aparecieron los restos del pobre hombre con graves signos de violencia y con la cabeza separada del cuerpo. Desde ahí la presencia de un fantasma sin cabeza en la iglesia era fija. Cuando los ladrones fueron condenados a muerte por el rey, todo el mundo pensaba que esto había calmado al fantasma pero se cuenta que deambula como guardián de la iglesia para evitar los robos y los mendigos todavía siguen contando que escuchan voces por ahí.

  • Metro Tirso de Molina


Durante la construcción de la parada del metro de Tirso de Molina, los obreros encontraron los restos de algunos monjes y decidieron enterrarlos bajo los andenes con azulejos. El sacrilegio hizo que desde ese momento se escuchen los lamentos de los clérigos al caer la medianoche y que haya apariciones de monjes encapuchados espectrales suplicando por su alma ahora atrapada en una estación de metro. Además de eso, se cuenta la historia de una chica, la cual subió en el último tren del día en el cual se encontraba sola. De repente se da cuenta de la presencia de una mujer que la miraba fijamente en compañía de dos hombres de apariencia extraña. Una parada después, se subió una mujer que la incitó a bajar con ella de inmediato. La mujer era una médium, la cual comentó a la chica que aquella mujer era una muerta sostenida por dos espíritus.

  • El asesinato de la calle de la Cabeza

Un criado portugués cortó la cabeza a un sacerdote para robarle todo su oro. El crimen se quedó sin resolver porque el portugués no dejó pistas. Algunos años más tarde, el criado regresó a Madrid como un aristócrata y se compró una cabeza de carnero por el Rastro. Por el camino a su casa, iba dejando un reguero de sangre así que llamó la atención de un vigilante que le preguntó qué guardaba debajo de su capa. Sorprendentemente en lugar de sacar la cabeza del animal, sacó la cabeza del sacerdote así que fue detenido y ahorcado.