lunes, 27 de mayo de 2013

El mundo de Federico Garcia Lorca.

Hoy vamos a hablar de unos de los escritores y poetas más
importantes de España: Federico Garcia Lorca.

Nació en un pueblo cerca de Granada el 5 de junio de 1898. Estudió en la Universidad de Granada letras y filosofía y se licenció en derecho. En 1919, se trasladó a  Madrid y allí conoció a muchos intelectuales y artistas importantes como Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Dalí... A pesar de que puso todo su empeño y devoción en su primera obra de teatro, El maleficio de la mariposa (1920), ésta fue un desastre. El verdadero éxito para Lorca llegó con la publicación de Canciones (1927) y el drama Mariana Pineda (1927). Otras dos obras muy importantes y, además, muy conocidas son: El poema del cante jondo del 1931 y El romancero gitano publicado en 1928. Los dos poemas destacan por las temáticas populares, unos de los rasgos característicos de la obra de Lorca. En El romancero gitano, por ejemplo, trata el mundo gitano y la conflictividad que existe entre ellos y la sociedad burguesa y se pueden encontrar temáticas de folklore popular tratadas con un estilo poético culto.
Entre 1929 y 1930 se va como becario a Nueva York. Las características desarrolladas en sus obras precedentes se pueden apreciar en el Poeta en Nueva York donde describe sus emociones y sus experiencias en la ciudad norte americana y, si en España lleva al mito la figura del gitano andaluz, en Nueva York lo que más lo marcó fue la pobreza, la violencia, el hambre y la soledad del hombre dentro de la multitud.
Cuando regresa a España en 1932, es nombrado director de La Barraca. Ésta era una compañía de teatro que tenía como proyecto llevar el teatro a los pueblos. Fue una gran ocasión para él: por un lado por su interés por el pueblo, por otro tuvo la posibilidad de difundir su visión del mundo a través de las numerosas representaciones de sus obras. Son de este periodo sus dramas de teatro: Bodas de sangre (1933), Yerma (1934), La casa de Bernarda Alba (1936). En ellas, Lorca trata los sentimientos, las pasiones, los celos y  la vida/muerte con un fuerte uso de símbolos que le sirven para subrayar estos aspectos de la vida humana.
No obstante, su importancia y su éxito no sirvieron para protegerlo de una denuncia anónima por la cual fue detenido el 16 agosto de 1936. Fue ejecutado cerca de Granada acusado de ser republicano y homosexual. Su cuerpo permanece en una fosa común, aunque los restos nunca han sido hallados.
Os dejamos con este bonito romance, ¡buena lectura!


                              Romance sonámbulo
       
    Verde que te quiero verde.
    Verde viento. Verdes ramas.
    El barco sobre la mar
    y el caballo en la montaña.
    Con la sombra en la cintura
    ella sueña en su baranda,
    verde carne, pelo verde,
    con ojos de fría plata.
    Verde que te quiero verde.
    Bajo la luna gitana,
    las cosas la están mirando
    y ella no puede mirarlas.
 
    Verde que te quiero verde.
    Grandes estrellas de escarcha
    vienen con el pez de sombra
    que abre el camino del alba.
    La higuera frota su viento
    con la lija de sus ramas,
    y el monte, gato garduño.
    eriza sus pitas agrias.
    ¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
    Ella sigue en su baranda
    Verde carne, pelo verde,
    soñando en la mar amarga.

    Compadre, quiero cambiar
    mi caballo por su casa,
    mi montura por su espejo,
    mi cuchillo por su manta.
    Compadre, vengo sangrando,
    desde los puertos de Cabra.
    Si yo pudiera mocito,
    este trato se cerraba.
    Pero yo ya no soy yo.
    Ni mi casa es ya mi casa.
    Compadre, quiero morir
    decentemente en mi cama.
    De acero, si puede ser,
    con las sábanas de holanda.
    ¿No ves la herida que tengo
    desde el pecho a la garganta?
    Trescientas rosas morenas
    lleva tu pechera blanca.
    Tu sangre rezuma y huele
    alrededor de tu faja.
    Pero yo ya no soy yo.
    Ni mi casa es ya mi casa.
    Dejadme subir al menos
    hasta las altas barandas,
    ¡dejadme subir!, dejadme
    hasta las verdes barandas.
    Barandales de la luna
    Por donde retumba el agua.

    Ya suben los dos compadres
    hacia las altas barandas.
    Dejando un rostro de sangre.
    Dejando un rastro de lágrimas.
    Temblando en los tejados
    farolillos de hojalata.
    Mil panderos de cristal,
    Herían la madrugada.

    Verde que te quiero verde,
    Verde viento, verdes ramas.
    Los dos compadres subieron.
    El largo viento, dejaba
    En la boca un raro gusto
    De hiel, de menta y albahaca.
    ¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
    ¿Dónde está tu niña amarga?
    ¡Cuántas veces te esperó!
    ¡Cuantas veces te esperara
    cara fresca, negro pelo,
    en esta verde baranda!

    Sobre el rostro del aljibe
    Se  mecía la gitana.
    Verde carne, pelo verde,
    con ojos de fría plata.
    Un carámbano de luna
    La sostiene sobre el agua.
    La noche se puso íntima
    como una pequeña plaza.
    Guardias civiles borrachos
    en la puerta golpeaban.
    Verde que te quiero verde.  
    Verde viento. Verdes ramas.
    El barco sobre la mar.
    Y el caballo en la montaña.