martes, 7 de enero de 2014

El patrimonio verde de Madrid

Madrid es una ciudad que guarda en su interior un patrimonio verde de inestimable valor. Una ciudad que posee una cantidad inmensa de árboles que la enriquecen y le dan un aspecto más rural, insertándola en un marco bucólico, lejos del estilo de vida frenético que se desarrolla por las calles principales. En suma, una ciudad sumergida en la naturaleza.

Madrid se precia de un gran número de parques y jardines en los cuales es posible descansar y dar un paseo, encontrando paz y tranquilidad. Entre los más importantes recordamos:

Parque del Capricho


Se encuentra en un barrio de Barajas, Alameda de Osuna, y toma el nombre de los caprichos que hizo la Duquesa de Osuna pidiendo con insistencia un espacio para el recreo. La duquesa no llegó a ver la obra concluida porque murió 5 años antes del término de los trabajos.
En la actualidad, podemos disfrutar, de forma gratuita, de este rincón lleno de una rica vegetación, de las estatuas que engalanan sus paseos y de las historias que rodean a sus edificios.
(la foto está cogida de madridfree.com)

Jardines de El Buen Retiro


Se extienden por 118 hectáreas. Tienen su origen entre los años 1630 y 1640, cuando el Conde-Duque de Olivares (Don Gaspar de Guzmán y Pimentel), valido de Felipe IV (1621 - 1665), le regaló al rey unos terrenos para el recreo de la Corte en torno al Monasterio de los Jerónimos de Madrid. Durante la invasión francesa, en 1808, los jardines fueron parcialmente destruidos al ser utilizados como fortificación por las tropas de Napoleón. Tras la Guerra de la Independencia, Fernando VII inició su reconstrucción y abrió una parte del jardín al pueblo.
El Parque ofrece recorridos para hacer deporte, bancos para sentarse y gozar del aire libre y monumentos de gran valor, como por ejemplo la estatua del ángel caído, la única en el mundo que representa Lucifer, el Palacio de Velázquez que acoge una exposición dedicada a Antoni Miralda, la rosaleda, etc.

Campo del Moro

Se erige a espaldas del Palacio Real. Según la tradición en este lugar acamparon en 1109 las tropas de Alí ben Yusuf, rey de los almorávides que cercaban Madrid obligando a los ciudadanos a refugiarse tras la muralla.
La majestuosidad de sus árboles enmarca el edificio imponente acogiendo los visitantes en un atmósfera muy elegante.




Parque Europa:

Se encuentra en Torrejón de Ardoz y destaca por la reproducción de 17 monumentos europeos y un fragmento original del muro de Berlin. Ofrece muchas actividades que atraen a los niños entre las cuales tenemos el embarcadero, el tiro con arco, el laberinto láser, las bicicletas o la granja escuela.
(la foto está cogida de www.multiaventurapark.com)


Estos son solo algunos de los espacios verdes que revelan un cariz de Madrid mucho más romántico, porque permite apartarnos de los ruidos y los atascos que caracterizan el centro de la ciudad.