jueves, 9 de enero de 2014

Meter la pata

En esta expresión española la “pata” no se configura como la hembra del pato, y tampoco como la pierna de los animales, pero esta extremidad de su cuerpo tiene relación con el origen y el sentido de la locución.

                        Esta foto está cogida de www.cuantarazon.com


En primer lugar, tenemos que decir que “meter la pata” significa cometer un error, fallar, aunque muchas veces sin la voluntad de hacerlo. Este matiz de significado deriva de la caída de un animal en la trampa colocada por un cazador en la cual había metido la pata. El episodio se consideró un gran fallo, y desde entonces este fallo ha sido atribuido también a los humanos.

Es otro tanto probable que la frase derive de una modificación del antiguo dicho “Mentar a pateta”, es decir nombrar al diablo. Según esta interpretación, cada vez que metemos la pata, tendríamos que enfadarnos con el diablo porque es su travesura.

Ponemos un ejemplo para clarificar el concepto:
Imaginamos que Javier reencuentra una vieja amiga que no veía desde muchos años, y le dice: felicidades, me doy cuenta de que estás embarazada, y ella desgraciadamente tiene sobrepeso y no consigue adelgazar. Es evidente que Javier ha metido la pata, porque no se había enterado de que su gordura procede de un problema que ella tiene con la comida.

En inglés la expresión equivalente es “put one's foot in it”, que mantiene el sentido figurado; en cambio, en italiano lo pierde. De hecho, se dice simplemente “fare una gaffe”.