martes, 6 de mayo de 2014

Cagarla para aprender


Imagina que honor puede ser saber que los grandes nombres de la literatura en español la cagaron en su momento para que tú, hoy, puedas aprender -o reaprender- la lengua de Cervantes. Porque si en su día el insigne escritor Paco Umbral -galardonado en el año 1996 con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras- empleó la palabra 'espúreo' en lugar de 'espurio' -falso- y Miguel Delibes se las deseaba para atinar colocando 'le' o 'la' delante de los verbos (fue un leísta de campeonato), ¿cómo no vamos a equivocarnos los humanos de a pie con el uso del español?

Con la intención de errar cada vez menos -pues la perfección se antoja imposible- la periodista María Irazusta y su equipo acaban de publicar "Las 101 cagadas del español. Reaprende nuestro idioma y descubre algunas curiosidades" (Editorial Espasa), un compendio de bestialidades lingüísticas. Algunas de ellas acogidas por la lengua popular con asombroso fervor, este libro está escrito desde el rigor y con ánimo divertido.

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Algunas bestias del lenguaje 

1. Sin eufemismos: Obama es negro
Muchas veces, con el ánimo de no ofender, empleamos palabras que nos suenan más suaves para denominar algo. Pero esto puede conducirnos a la incorrección. Así que, sin pudor, podemos afirmar que Obama es negro -y deshacernos de la expresión 'de color'-.

2. Ojalá
La influencia del árabe en el español es conocida pero, ¿sabías que 'ojalá' es una modificación de la expresión árabe law sha'a Allah -"si Dios quiere"- que ha llegado en esta forma a nuestros días?

3. No es espúreo, aunque cueste creerlo. 
A pesar de que escritores de renombre, como Umbral, le hayan dado prestigio a esta incorrección hemos de decir que la forma correcta sigue siendo espurio. Según "Las 101 cagadas", la palabra la empleó por vez primera el rey Alfonso X el Sabio y significa también 'hijo ilegítimo'.

4. Atención, detrás de ti.
Nunca detrás tuyo, esa extendida expresión es incorrecta. Pero estarás hablando bien cuando digas 'detrás de ti'. O encima, o delante, encima o debajo, siempre de ti.

5. Me duele lo que adolece. 
Adolecer se emplea cada vez más como sinónimo de carecer, pero este uso no es correcto. El significado más cercano sería el de "tener o padecer algún defecto" (RAE -Real Academia de la Lengua-), así que en todo caso una persona adolecería de claustrofobia. Sin más.

6. Cuando el más está de más. 
Te sorprenderá cuánta gente habla de 'el más mayor' pero ahora ya sabes lo mal dicho que está. Igual que decir 'más mejor' es un error, 'más mayor' también lo es. Con decir que es 'mayor' el más grande nos vale.

7. Palabras que suenan a rayos.
Increíblemente, hay palabras incorrectas que la RAE ha terminado dando por buenas, a pesar de lo cual deberíamos no emplearlas. Así, en el diccionario caben palabras como interrompir, soñoliencia o perene remiten a las palabras, estas sí correctas, interrumpir, somnolencia y perenne.

Solo echar un ojo a este libro merece la pena. Con eso hablarás mejor que la mayoría de empresarios y políticos de este país.

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