martes, 31 de diciembre de 2013

Esperando la Nochevieja

El 31 de diciembre es el último día del año. En España toma el nombre de “Nochevieja” porque nos introduce en el Año Nuevo. Es un día en que todo el mundo hace un balance de su propia vida, en que piensa en el año pasado como a algo que se tiene que olvidar, o con nostalgia, porque ha dejado en el corazón momentos indelebles. En todos los casos, es un día de fiesta y de diversión que se suele pasar en familia y después con amigos.

Esta foto está cogida de www.fiestasbarcelona.com 

En este día se respira un aire de frenesí en toda Madrid. La gente entra y sale de las tiendas  para hacer los últimos regalos y para comprar lo que necesita para el banquete.
Por la tarde, alrededor de una mesa puesta, las familias se reúnen y animan la atmósfera con sonrisas y charlas, preparándose al brindis de Medianoche.

En Madrid hay la tradición de reunirse, también, en Puerta del Sol delante del reloj centenario  comiendo doce uvas al son de las doce campanadas que llevan mucha suerte para el año que viene. Esta tradición se remonta al 1909, año en el que unos vitivinicultores de la comarca alicantina del Bajo Vinalopó la iniciaron para dar salida a un excedente de cosecha.

Otra tradición muy extendida es la de llevar ropa interior roja, como por ejemplo bragas, calzoncillos, una liga, etc. Después del rito de la uva, la gente se vuelve loca en el verdadero sentido de la palabra. Empieza a descorchar cava, mirando los fuegos artificiales, a bailar con un disfraz en el rostro o una peluca, a saltar cantando y a brindar con todo el mundo. Felicitaciones, bromas, risas…esto es lo que caracteriza esta noche.

La diversión no termina aquí;  en los bares, pubs y discotecas se preparan fiestas de Nochevieja en las que no se para de bailar hasta el amanecer. Y para concluir estas horas de locura se suele tomar chocolate con churros. El 1 de Enero las calles de Madrid están desiertas porque todo el mundo duerme para recobrar las fuerzas.

En suma, el 2014 está a las puertas y el deseo más grande es que en todas las familias prosperen paz y serenidad aunque muchas veces la vida no sea fácil.